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Marco

En la década de los 90 y 2000, numerosas voces subrayaron las posibilidades de las redes y plataformas digitales para transformar la esfera pública, los partidos y el Estado, para incrementar la transparencia, la cooperación y la participación en su seno. Más aún, se las celebró como germen de una nueva economía y sociedad de la información, que prometía nuevas formas de creatividad personal, producción de conocimiento y autoorganización social. Los últimos años, sin embargo, han estado marcados por un creciente pesimismo en torno a los efectos políticos, económicos y sociales de la digitalización. En el ámbito político, se ha denunciado el ascenso de la datapolitik: el uso estratégico del big data para influir en procesos políticos. Esto ha ido de la mano de fenómenos como la proliferación de los bulos y la polarización. En el ámbito económico, se ha diagnosticado la aparición de un capitalismo de datos, de la plataforma o de la vigilancia, definido por la extracción continua de datos personales y sociales con fines como la creación de nuevas formas de explotación de recursos materiales y humanos, el desarrollo de nuevos productos y servicios, la aceleración de su circulación y financiarización, y el incremento de su consumo mediante diversas formas (siempre limitadas) de orientación del comportamiento. Todo ello ha profundizado tendencias como la precarización laboral, la emergencia de monopolios, o la insostenibilidad ecológica. Por último, en el ámbito social, el ascenso de estas nuevas formas de intervención política y producción económica anuncian el auge de la datacracia, es decir, de formas de poder social apoyadas en la producción, control y uso de datos.

En D2 tratamos de interrogar estos esquemas binarios, optimistas o pesimistas, en torno a las relaciones entre política y datificación. El título D2 es, en primer lugar, un guiño al carácter material, manual, de lo digital. El binario 1-0 es la base del mundo informacional. Pero los primeros dígitos son nuestros dedos, instrumento primero de las cuentas humanas. Son nuestras manos y nuestros dedos los que, todavía en una sociedad "digital", nos permiten construir, programar y navegar las redes. Es con el dedo índice con el que, desde la Grecia antigua, pedimos turno en la asamblea, símbolo de la democracia.

Dos son las áreas del proyecto D2: en la primera estudiamos cómo la datificación transforma lo político, y, recíprocamente, en la segunda exploramos cómo lo político interviene en la configuración de los procesos de datificación. En esta relación bidireccional se multiplican, quizá, las posibilidades tanto de la democracia como de los datos. Así, un objetivo del proyecto es desplazarnos del actual modelo capitalista y tecnocrático de datificación de la política (y la propia sociedad) hacia una democratización de los datos y de la propia democracia, hacia su cuadratura en una poliédrica democracia de datos. Por cerrar el círculo de esta alianza, en este propósito el D2 cuenta con un previsible aliado y penate, el robot R2-D2, recién llegado de la guerra de las galaxias.

Proyectos

D2 cuenta actualmente con 7 proyectos, que combinan la investigación, el desarrollo y la innovación. Exploran fenómenos presentes en la sociedad civil y la esfera pública, los partidos políticos, y el Estado, pero también más allá de ellos. Algunos proyectos analizan casos de estudio vinculados a plataformas corporativas como Twitter o Facebook, mientras que otros estudian plataformas alternativas como Decidim. En términos metodológicos, los proyectos se abordan desde una aproximación tanto descriptiva y analítica (p.ej.: análisis de redes) como normativa e interventiva (p.ej.: evaluación y desarrollo de tecnología). Todos los proyectos cuentan con momentos o espacios de socialización del conocimiento, es decir, momentos de encuentro abierto en el Canódromo. Más allá, el D2 contará también con hackathones abiertos a la ciudadanía, así como con encuentros de debate académico entre investigadoras e investigadores asociados al espacio.

Áreas

Área 1. Datificación de la política: comunicación, deliberación y transparencia política mediada digitalmente
  • Datapolitik. Un proyecto orientado a estudiar, cualitativa y cuantitativamente, la comunicación en la esfera pública en red, para entender las dinámicas de polarización y posverdad. En colaboración con Heurística.

  • Delma (Deliberación masiva). Línea de trabajo dedicada a analizar cualitativa y cuantitativamente procesos en la plataforma Decidim, para entender la estructura social y las dinámicas deliberativas conectadas a ella, desde una perspectiva comparativa e internacional. Sobre la base de esta investigación, Delma también incluye la intervención en el diseño la plataforma Decidim para mejorar sus procesos deliberativos.

  • Calidade (calidad democrática). Iniciativa encaminada a definir y operacionalizar un marco de evaluación de la calidad democrática (con énfasis en la plataforma digital Decidim). En colaboración con Platoniq.

  • DecidimVis. Proyecto de desarrollo de un visualizador de la plataforma digital Decidim, partiendo de los estándares en los campos de la Computational Social Science y de la innovación democrática.

  • Externalizapp. Colaboración destinada a desarrollar una base de datos y un visualizador que permita analizar la externalización de contratos en el sector público.

Área 2. Políticas de datos: gobernanza, economía y justicia de datos
  • Datos Democráticos BCN. Iniciativa centrada en la definición de un modelo mínimo de democratización de la gobernanza de datos en Barcelona, en colaboración con la Oficina Municipal de Datos del Ayuntamiento de Barcelona.

  • Economía política de la ciudad digital. Proyecto de análisis de las narrativas y prácticas públicas en torno a la economía digital en Barcelona 2011-2022.

Este proyecto ha sido cofinanciado por:
 
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